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Un estudio insta a revitalizar las tradiciones del voluntariado para luchar contra la violencia machista en Indonesia

Los manifestantes muestran una pancarta que dice “Erradiquemos toda forma de violencia” durante una marcha contra la violencia de género que tuvo lugar en el barrio de Simpang IV, Banda Aceh, Indonesia. (Foto: Basri, Pulih Foundation Aceh, septiembre 2011).Los manifestantes muestran una pancarta que dice “Erradiquemos toda forma de violencia” durante una marcha contra la violencia de género que tuvo lugar en el barrio de Simpang IV, Banda Aceh, Indonesia. (Foto: Basri, Pulih Foundation Aceh, septiembre 2011).“Stop a todo tipo de violencia” dice el cartel que porta un manifestante durante una marcha contra la violencia de género que tuvo lugar en el barrio de Simpang IV, Banda Aceh, Indonesia. (Foto: Basri, Pulih Foundation Aceh, septiembre 2011).“Stop a todo tipo de violencia” dice el cartel que porta un manifestante durante una marcha contra la violencia de género que tuvo lugar en el barrio de Simpang IV, Banda Aceh, Indonesia. (Foto: Basri, Pulih Foundation Aceh, septiembre 2011).
28 noviembre 2012

Aceh, Indonesia: En Aceh existe una larga historia de prácticas socio-culturales que fomentan el voluntariado y que se expresan a través de las tradiciones de la meuseuraya (cooperación mutua entre unas cuantas personas) o  la gotong royong (ayuda mutua que se suele identificar con la plantación y cosecha del arroz).

El estudio publicado recientemente, “Contribuciones del voluntariado en la prevención de la Violencia contra las mujeres en Aceh” (Partners for Prevention, 2011), documenta la historia del voluntariado en Aceh desde sus costumbres culturales y religiosas, a través de los periodos post-conflicto y post-tsunami, hasta los actuales hábitos y estilos de vida de las generaciones más jóvenes, gracias a una mayor movilidad y un mejor acceso a la información y a las tecnologías de la comunicación.

Esta investigación fue encargada por Partners for Prevention (P4P), un programa conjunto regional para prevenir la violencia contra las mujeres en Asia y el Pacífico e implementada por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el  Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), la entidad de las Naciones Unidas para la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres (ONU Mujeres) y el programa de Voluntarios de las Naciones Unidas (VNU).

A partir de la investigación de campo y las entrevistas llevadas a cabo por Marwan Idris, un Voluntario ONU nacional destinado a ONU Mujeres Aceh, y la Fundación Pulih Aceh by P4P, el estudio se centró en el papel del voluntariado en organizaciones que trabajan para erradicar la violencia contra las mujeres.
“El estudio va dirigido sobre todo a organizaciones que utilizan voluntarios para prevenir la violencia contra las mujeres en Aceh”, afirma Raymond Brandes (Holanda), especialista del programa VNU para P4P, quien escribió el estudio junto con Marwan. “No obstante, también va para el resto organizaciones de Indonesia, como por ejemplo para que la red de organizaciones llamada Laki-Laki Baru (Alianza de hombres nuevos) y otras puedan aprender y compartir conocimientos.”

El estudio presenta una serie de conclusiones acerca del voluntariado y la participación en la lucha por la igualdad de géneros y de los derechos de las mujeres en Aceh.

“Los activistas que trabajan para conseguir la igualdad de género han mostrado su voluntad para trabajar de forma voluntaria” explica Marwan. “Están aceptando reducciones de salario para permitir que sus organizaciones continúen funcionando e implementando actividades. Aceptan también que se les reduzcan las dietas por día y devuelven a sus organizaciones las tasas como miembros de la plantilla cuando trabajan en algún otro lugar en calidad de asesores.”

El éxito de las agencias de desarrollo tras el período de recuperación post-tsunami significó también una serie de retos financieros para organizaciones de derechos de las mujeres. No obstante, éstas han respondido estratégicamente al implicarse en actividades para recaudar fondos, con lo que han estrechado las redes y la cooperación, mejorado los programas de eficiencia, han abogado por un mayor soporte gubernamental y han fomentado el voluntariado para asegurar la supervivencia de las organizaciones.

Sin embargo, aún existen restricciones que obstruyen la concientización de las personas ante la violencia contra las mujeres, lo que limita la colaboración como voluntarios en causas de equidad de géneros. La falta de compromiso del gobierno en materia de género limita la capacidad de crear conciencia o de involucrar a los miembros de las comunidades en estos esfuerzos.

“La falta de compromiso del gobierno hace que la gente considere los problemas de desigualdad entre géneros y violencia contra las mujeres como algo trivial y que no merezca la implicación de la gente,” dice Marwan.
Como en muchos otros lugares, los valores patriarcales, fuertemente incrustados en la sociedad, se citaron como la causa principal para la desigualdad de género y la violencia contra las mujeres. Estas costumbres patriarcales también frenan la implicación voluntaria de la gente  a la hora de luchar por la igualdad de género y la erradicación de la violencia contra las mujeres en Aceh.

El estudio concluye que para superar esto es importante que los activistas sean conscientes de las constituciones socioculturales locales del patriarcado, y proponen el voluntariado como vía sostenible y de larga duración para continuar luchando por la igualdad de género. La implicación de los hombres en los programas de igualdad de género es esencial para apoyar el esfuerzo sostenible en la transformación hacia la igualdad de género.

El estudio también afirma que ser un profesional no impide convertirse o defender los principios del voluntariado. Para que el personal implemente los programas, es importante trabajar con un sentido de dedicación al objetivo. Por otro lado, los voluntarios también deben trabajar con un gran sentido de la profesionalidad, a pesar de no recibir remuneración alguna.

A partir de las conclusiones, el estudio recomienda a los activistas de la zona a que sigan ampliando y mejorando la red organizativa y la coordinación para superar las dificultades financieras y ser más efectivos por medio del esfuerzo conjunto.

También recomienda a grupos locales desarrollar la capacidad de trabajar con el gobierno para crear conciencia e interés en los asuntos relacionados con el género, volver a revitalizar la cultura del voluntariado y la gotong royong (ayuda mutua),  y continuar fomentando la implicación de los hombres en la prevención de la violencia contra las mujeres  para conseguir la igualdad de género.

El estudio “Contribuciones del voluntariado en la prevención de la Violencia contra las mujeres en Aceh” está disponible en su versión en inglés y en indonesio.

El Programa VNU está administrado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)